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Hilario Alfaro propone "otra manera" de gestionar CEIM

"Vengo a dar, no a sacar de Madrid"

Hilario Alfaro aspira a alcanzar la Presidencia de la patronal madrileña. (Foto: Miguel G. Rodríguez)
Hilario Alfaro aspira a alcanzar la Presidencia de la patronal madrileña. (Foto: Miguel G. Rodríguez)
Por Carmen Delgado
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cdelgadogacetaslocalescom/8/8/23
miércoles 22 de octubre de 2014, 12:40h

Por primera vez en 36 años, las elecciones a la Confederación Empresarial de Madrid, CEIM, se disputan entre tres candidatos: el actual presidente, Arturo Fernández, que repite tras siete años, Hilario Alfaro, presidente de Cocem, y un tercero, Guillermo Marcos, aterrizado en la última semana. La situación es más que tensa no sólo por la crisis que atenaza a los empresarios, también por las sospechas en que se ha visto envuelta la actual directiva de la confederación. Hilario Alfaro concurre a la convocatoria del 24 de marzo con un programa basado en la independencia, la transparencia, eficiencia y utilidad.

En este cargado ambiente surge Hilario Alfaro, que no es precisamente nuevo en el foro. Empresario textil de tercera generación, ha sido fundador y presidente de Acotex y Cocem, y lleva 14 años en la patronal madrileña. ¿Por qué da el paso ahora? Alfaro se presenta “por coherencia, si no estás de acuerdo con la gestión, las elecciones te dan la oportunidad de dar un paso adelante”.

En su currículo figura la dirección de una confederación de comercio con 86 entidades, por lo que acude a la cita del 24 de marzo con un programa electoral probado de antemano con 99 propuestas: “No es nada nuevo, es lo que venimos haciendo en otras organizaciones que he presidido”.  
Algunas propuestas que, de entrada, Fernández no puede cumplir, destaca Alfaro: “Se limita el mandato del presidente a un máximo de ocho años, renuncio a formar parte de cualquier consejo de administración público o privado durante la presidencia, y si por obligación del cargo tengo que hacerlo, la remuneración irá directamente a las cuentas de CEIM”, resume este empresario. “Yo vengo a trabajar para Madrid y para los empresarios de Madrid: venimos a dar y no a sacar”, en pocas y claras palabras.

Valores
Los valores que presenta su candidatura arrancan con la independencia, siguen por la trasparencia, la eficiencia, utilidad y liderazgo. A la pregunta de si se puede separar empresariado y política, Alfaro aclara: “En los últimos diez años nosotros hemos ido detrás de los políticos, pero el político que está hoy dentro de año y medio no estará, y nosotros sí seguiremos siendo empresarios: nosotros sabemos cuáles son los problemas que tenemos y las soluciones, y tenemos que tirar de ellos, ellos están a nuestro servicio como ciudadanos, y no al revés, que nos hemos hecho un lío”, esa es la postura del empresario.

Y lo que necesita Madrid lo tiene claro. “Tenemos que volver a ser la locomotora de España. La sensación que todos tenemos es que Madrid se está cayendo a trozos, aún teniendo los mismos elementos que hace dos años”. Por eso es urgente un plan de choque para la industria –”Es el 9,2% del PIB de la región, cuando la Unión Europea reclama que sea el 20%”– pero también para el turismo: “Tenemos un modelo trasnochado, el turismo ahora habla chino y ruso”, y los programas municipales y autonómicos no parecen coordinados. “En un plan pone Madrid 5 Estrellas, en el otro 7 Estrellas... lo que pedimos es que vayan todos de la mano, que haya un presupuesto único y colaboración público privada”.

Alfaro también habla de la reforma laboral y pide “otra vuelta para que, ahora, cree empleo”. Porque está convencido de que ha frenado el paro, pero ahora que se empiezan a ver “balances un poquito más positivos cada trimestre”, tiene que servir para “incorporar a esos 548.000 desempleados a la vida laboral otra vez”. “Hemos trabajado mucho el final del contrato,  no el principio”, reconoce el empresario, refiriéndose a que nos hemos quedado “en si el despido son 20 o 45 días”, pero faltan fórmulas para relanzar la contratación.

La principal, para el aspirante a presidente de los empresarios madrileños, una bajada de impuestos generalizada. “Está muy bien la tarifa plana de 100 euros para los nuevos contratos, pero qué pasa con los que ya están? Hay que bajar todas las cotizaciones, no se puede penalizar la creación de empleo de ninguna manera”.  

"HilarioEn defensa de las 'pypes'

En CEIM están representadas más de 200 organizaciones empresariales tanto sectoriales como territoriales, lo que incluye desde grandes constructoras hasta las pymes y  pypes –pequeñísimas empresas familiares– que “se sienten muy alejadas de CEIM”, reconoce Hilario Alfaro. Por eso otra de sus intenciones es acercarse a estos pequeños negocios que,  “necesitan que les seamos más útiles y cercanos”. Las grandes empresas tienen “suficientes mecanismos propios” para solucionar sus problemas, reconoce Alfaro, y a veces utilizan a CEIM simplemente como altavoz para decir “lo que ellas no pueden decir públicamente”.

El modelo comercial madrileño pasa, según Alfaro, por la creación de áreas BID (Bussines Improvement Disctrict), que ya funcionan en las principales ciudades europeas y americanas. Se trata de delimitar una zona –Serrano, por ejemplo– y si el 51% de los negocios están de acuerdo, “se marca un porcentaje extra sobre el valor catastral, que recauda el Ayuntamiento, y luego lo entrega a la comunidad para su gestión”. Así cada área invierte en lo que estima necesario –seguridad, limpieza, señalización, publicidad– porque “el dinero de la Administración para revitalizar una zona se ha acabado, ninguna va a poner un duro para reformas”, advierte el empresario.

Empresarios con mayúsculas

Hilario Alfaro quiere recuperar la imagen del empresario, metida en el ojo del huracán en los tiempos que corren. “El 99,9% son señores que se sacrifican, valoran el mérito, pagan sus nóminas, cumplen sus obligaciones con la sociedad”, pero sin embargo, “siempre hay un garbanzo negro que te la lía y al final eso es lo que se queda la sociedad”. Quizá por esa percepción “el empresario parece que se ha arrugado  y ahora se llama emprendedor, que parece un empresario light, y yo lo que pido es recuperar la palabra empresario con mayúsculas, estar orgullosos de ello y que la sociedad esté orgullosa de nosotros”. 

 

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