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De vuelta a la esencia del icono

Regreso de Salander

Regreso de Salander

Por Paz Romanillos
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promanillosgacetaslocalescom/11/11/26
jueves 07 de enero de 2016, 13:13h
10 años después de la muerte de Stieg Larsson, se publica ‘Lo que no te mata te hace más fuerte’, cuarto volumen de la saga Millenium, que conquistó a 80 millones de lectores. Escrita por David Lagercrantz, con esta novela regresa la ‘Salander's obsession’... Stieg Larsson falleció antes de que sus libros se conviertiesen en un acontecimiento de masas internacional. El autor de la trilogía sueca Millenium murió de un infarto a los 50 años, antes de que los thrillers protagonizados por la hacker-punk Lisbeth Salander y el periodista de investigación Mikael Blomkvist fueran publicados y cautivaran a cerca de 80 millones de lectores en todo el mundo.


A buen seguro tampoco imaginó que sus personajes seguirían con vida después de su propia muerte. Pero, la magnitud del fenómeno literario ha sido tal que todos quedamos con ganas de más... Los editores, de más éxitos de ventas y los lectores, de nuevas aventuras de los justicieros más famosos de la ficción contemporánea.

El pasado 27 de agosto se publicó la cuarta entrega de esta saga, de manera simultánea en 38 idiomas: Lo que no te mata te hace más fuerte (The girl in the spider’s web). El nuevo volumen, de unas 500 páginas, es obra de David Lagercrantz, de 52 años y autor de varias novelas y libros de no ficción. Reportero del diario Expressen, comparte con Larsson su gusto por la investigación periodística a cerca de neo-nazis suecos y sus conexiones con el poder político y financiero, y al igual que el protagonista masculino de la saga, también fundó su propia revista, aunque con menos éxito que éste...

Aunque muchos lectores, al escuchar que la cuarta entrega de la saga Millenium iba a publicarse, se llevaron las manos a la cabeza y pensaron que era poco probable que se recuperara la esencia de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist, Lo que no te mata te hace más fuerte es una obra bien escrita, bien estructurada, que mantiene la acción en los momentos necesarios. Lagercrantz recupera la esencia que construyó un personaje como Lisbeth Salander, convertida ya en icono, y traza un círculo casi perfecto que nos lleva de la mano de una trama bien realizada, cuya investigación une a Mikael y Lisbeth de nuevo, en dos momentos vitales muy distintos a en los que los dejamos al final de la tercera entrega.

Sin desvelar absolutamente nada de lo que se nos plantea, la aparición de un personaje en concreto hace que se intuya que ésto puede ir para largo, que la continuación ya casi está programada. Y su final, el desenlace y despedida de los personajes, que juega a la labor emotiva y a un diálogo final (“Entonces, bienvenida”), un guiño para aquellos que vimos cómo los caminos de estos dos protagonistas se unían en la primera entrega.

Un personaje fascinante...
Para muchos, la gran ‘culpable’ de este fenómeno de masas que es Millenium es, sin duda, Lisbeth Salander. El personaje creado por Larsson en la saga se ha convertido en la gran heroína del siglo XXI y ha hecho vibrar de emoción a cada uno de sus lectores. Pero, ¿qué tiene esta mujer para haberse convertido en uno de los personajes más fascinantes de la literatura de las últimas décadas?
Aunque tiene ‘veintipocos’ al comienzo de la saga, se la describe con la apariencia de una cría de catorce y su imagen se asemeja a la de un ángel caído de poco más de 1,50 m y 40 kilos. Lisbeth es mujer de pocas palabras, algo que no le ha impedido cautivar a cerca de 80 millones de lectores.

Cualquiera que la conozca un poco puede decir que es vengativa, anoréxica, independiente, inflexible y muy discreta. Quien la conozca mejor podría decir que tiene nueve tatuajes (entre ellos, uno de un dragón que desciende del omóplato hasta la cintura), cinco piercings (dos, exclusivos para quien la desnude) y una fascinación por los números que parece esconder su profunda desconfianza hacia el género humano.

Con estas cicatrices en su historia y su corazón, ha cautivado a millones de personas en todo el mundo, ha impuesto una moda global entre las chicas de su generación y se ha colado en el parnaso de los grandes personajes de la literatura actual.

Lisbeth es un personaje revestido de modernidad, pero construido sobre mimbres clásicos; es la versión 3.0 de la figura del vengador solitario que, desde El conde de Montecristo a Harry el sucio, lleva siglos cautivando al público. Lo que la hace tan rompedora es que probablemente sea la primera vengadora claramente feminista de la historia. Lisbeth hace justicia a las féminas maltratadas volcando su ira, su furia, contra esos “hombres que no aman a las mujeres”.

En su trilogía, Larsson retrata su país como una especie de infierno decorado por Ikea. Pese a ser una de las naciones que posee una de las legislaciones más avanzadas en materia de igualdad, bajo esa apariencia civilizada late una realidad oscura, en la que el 65% de las mujeres suecas ha sufrido algún tipo de maltrato, y el 95% nunca lo denuncia oficialmente. El autor se sirve de Lisbeth para despertar al lector y obligarle a pronunciarse sobre la violencia que se esconde bajo una apariencia de corrección política.

Una Pippi ‘punk’ y bisexual
Las simpatías por el feminismo que sentía Stieg Larsson están fuera de duda; de hecho, su pareja confesó que el germen del personaje de Lisbeth se encuentra en una situación traumática de su adolescencia. El autor, cuando era un chaval, vio cómo varios compañeros violaban a una chica y no hizo nada por impedirlo. Aquello le produjo un terrible remordimiento y un día, cuando volvió a encontrarse con la víctima de tales abusos, se acercó a pedirle perdón por no haber sido capaz de evitarlo. Años después, el escritor recibió el encargo de realizar un guión fantaseando sobre cómo podría ser la madurez de Pippi Calzaslargas, el célebre personaje de la literatura infantil escandinava. Con aquel trabajo, a Larsson le vino a la memoria el recuerdo de ese episodio y se preguntó que habría sido de la chica y de qué manera le habría influido el trauma de su violación. De la fusión entre la vitalidad de Pippi y la figura de una chica vejada surgió el germen que culminó en la creación de Lisbeth Salander.

Lisbeth es una mujer activa e independiente. Fuma y vive su sexualidad de una forma liberada y sin tapujos. Nunca abandona su PowerBook, anda en Kawasaki, bebe (no es alcohólica), se va a la cama con hombres o mujeres que hablan poco, y reúne a varias tribus urbanas en alma y piel: ropa goth, descuido grunge, talante punk y costumbres tecno. También desconfía de las instituciones y su lema es “un cabrón es siempre un cabrón”, aunque nunca olvida un favor y sabe ser leal a quien le ayuda.

La principal arma de Lisbeth en su cruzada contra la llamada violencia de género es la tecnología, y eso es lo que la convierte en un icono del nuevo siglo. Es hija de Internet y, tras su apariencia casi autista, esconde un talento portentoso para la informática que la convierte en una hacker de primera categoría. Larsson se documentó de forma minuciosa sobre el mundo de los piratas informáticos, y por eso su heroína solo utiliza Mac, el sistema operativo de Apple, para sus fechorías cibernéticas: este sistema combina muy bien con Linux, el software en el que se crea la mayoría de las herramientas de intrusión digital.

Heroína imperfecta
Pero ningún héroe o heroína puede ser perfecto. Por eso, para hacer más rico al personaje, Larsson le creó un complejo perfil psicológico. Lisbeth padece el síndrome de Asperger, quizá una de las causas de su marcada sociopatía. Se trata de una especie de ceguera emocional que los especialistas relacionan con el autismo. Las personas que lo padecen son profundamente asociales, les cuesta establecer vínculos emocionales y son incapaces de distinguir matices como la ironía y el sarcasmo. Eso no quiere decir que sean poco inteligentes; al contrario, la paradoja del asperger es que favorece el desarrollo de habilidades poco comunes. Y ese fue otro de los hallazgos de Larsson: transformar el aparente talón de Aquiles de Lisbeth, el asperger, en un instrumento que al mismo tiempo la convierte en una superdotada para la informática y los números.

Lisbeth se enfrenta con todas sus fuerzas y su talento contra lo que considera injusto, sin temor al precio a pagar por ello. Todo en este personaje es nuevo: ni tiene las características físicas de las heroínas tradicionales, ni reacciona como estamos acostumbrados a ver en los personajes femeninos de la ficción. Es autosuficiente, no busca ni dinero, ni reconocimiento social, ni nadie que se convierta en su salvador. Su comportamiento no responde a la moral establecida, pero es profundamente ético. Por eso, el personaje es a la vez clásico y revolucionario. Clásico porque encontramos en él la huella de autores anteriores. Y revolucionario porque Lisbeth, cuyo nick de hacker es Wasp –avispa–, aguijonea nuestras conciencias y nos obliga a descubrir la corrupción oculta tras el estado del bienestar...

En suma, la saga Millennium no es otra cosa que una larga oda a las mujeres que, como Lisbeth Salander, son difíciles de amar, escrita por alguien que logró algo todavía más difícil: amar a la misma mujer durante toda su vida.

Las mil ‘adaptaciones de ‘Millennium’...

...La primera fue al cine sueco, la segunda al cine made in USA –con el británico Daniel Craig como protagonista– y la tercera fue al mundo del cómic, en 2013, cuando Planeta DeAgostini publicó la primera entrega gráfica de The Girl with the Dragon Tattoo.
Con guión del francés Sylvain Runberg y los excepcionales dibujos del artista catalán Josep Homs, se presentó en sociedad Millennium vol.1 para adaptar los best-sellers de Stieg Larsson, quien era muy aficionado a la novela gráfica. El segundo volumen se publicó a finales del pasado año.

Lo que no te mata te hace más fuerte
David Lagercrantz
Destino

En la nueva entrega, encontramos a una Lisbeth Salander inquieta. Ha participado en un ataque hacker sin razón aparente y está asumiendo riesgos que normalmente evitaría. Mientras, la revista Millennium ha cambiado de propietarios. Quienes le critican, insisten en que Mikael Blomkvist ya es historia. Una noche, Blomkvist recibe la llamada del profesor Frans Balder, un eminente investigador especializado en Inteligencia Artificial, quien afirma tener en su poder información vital para el servicio de inteligencia norteamericano. Su as en la manga es una joven rebelde, un bicho raro que se parece mucho 
a alguien a quien Blomkvist conoce demasiado bien. Mikael siente que esa puede ser la exclusiva que él 
y Millennium tanto necesitan, pero Lisbeth Salander, como siempre, tiene sus propios  planes...
Lo que no te mata te hace más fuerte David Lagercrantz Destino En la nueva entrega, encontramos a una Lisbeth Salander inquieta. Ha participado en un ataque hacker sin razón aparente y está asumiendo riesgos que normalmente evitaría. Mientras, la revista Millennium ha cambiado de propietarios. Quienes le critican, insisten en que Mikael Blomkvist ya es historia. Una noche, Blomkvist recibe la llamada del profesor Frans Balder, un eminente investigador especializado en Inteligencia Artificial, quien afirma tener en su poder información vital para el servicio de inteligencia norteamericano. Su as en la manga es una joven rebelde, un bicho raro que se parece mucho a alguien a quien Blomkvist conoce demasiado bien. Mikael siente que esa puede ser la exclusiva que él y Millennium tanto necesitan, pero Lisbeth Salander, como siempre, tiene sus propios planes...
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