local.cibeles.net

12 temas que componen ‘Canciones para robots románticos’, el nuevo disco de Fangoria

DE AMOR Y EMOCIONES 
Cuando se refieren a la temática del nuevo disco, Alaska y Nacho Canut coinciden al afirmar que “el amor no es la solución, es el problema”. “Y además, son ‘Canciones para robots románticos’', puntualiza Nacho. “Es un fallo de su sistema: están estropeados”. De ahí, que, para Alaska, “la inteligencia artificial siempre es mejor que la inteligencia humana y emocional”.
DE AMOR Y EMOCIONES Cuando se refieren a la temática del nuevo disco, Alaska y Nacho Canut coinciden al afirmar que “el amor no es la solución, es el problema”. “Y además, son ‘Canciones para robots románticos’", puntualiza Nacho. “Es un fallo de su sistema: están estropeados”. De ahí, que, para Alaska, “la inteligencia artificial siempre es mejor que la inteligencia humana y emocional”.

Fangoria, Alaska y Nacho Canut permanecen como iconos inamovibles una generación tras otra, pensando que lo sentimental “está sobrevalorado...”

Por Paz Romanillos
x
promanillosgacetaslocalescom/11/11/26
miércoles 30 de marzo de 2016, 12:20h
Apesar de su título, Canciones para robots románticos (Warner), y de aterrizar en las tiendas en la semana de San Valentín, el nuevo disco de Fangoria contiene uno de los mayores alegatos de Nacho Canut contra el amor, que es “una tontería para vender productos”, asegura con rotundidad sentado junto a su cómplice musical, Alaska. “Yo no creo en el amor. Lo de casarse por amor es una cosa moderna, porque antes la gente lo hacía por interés. Esa es para mí la manera de ver las relaciones”, explica el músico y compositor en una charla sobre el décimo álbum de estudio del dúo, que se acaba de publicar.



La premisa de la que parte el nuevo disco de Fangoria es que un robot romántico sería defectuoso, pero entonces ¿la persona que no es romántica también lo es? La respuesta unánime de los dos integrantes de la formación es un rotundo no. “Es más realista –afirma Nacho–. Últimamente se lleva lo intenso, lo apasionado, y yo creo que lo que procede es lo contrario. La pasión es la prima hermana de la locura. Mientras, para Alaska, “por encima de lo emocional tiene que estar el raciocinio. Solo se habla de lo pasional como algo bueno, cuando moverte por los sentimientos puede ser también muy malo. En Afganistán, el que lapida a una mujer por no llevar velo lo hace también por apasionamiento...

Canciones para robots románticos (Warner Music) se dirige a esos autómatas que, tras “estropearse, se engañan a sí mismos con la posibilidad de amar”, y condensa parte de su filosofía sentimental en el primer sencillo, Geometría polisentimental o, lo que es lo mismo, “¿cómo hacer para conocer a una persona y mantener la relación con ella?”.

En ese sentido, ambos integrantes del grupo coinciden en mantener que “la honestidad está sobrevalorada” y que su unión artística durante tanto tiempo es la prueba irrefutable de que “es mejor disfrazar las cosas un poco para entenderse y no llegar al enfrentamiento”.

“La mitificación de la sinceridad es de lo peor que puede pasar y es muy de este momento en España. Hay que tener mano izquierda. Nosotros vivimos la Transición y ahora mismo estamos en una segunda transición, en la que todo está muy polarizado y en la que parece que todo molesta a alguien en algún momento: hoy en día no puedes decir dos frases sin que alguien se ofenda", observa Alaska.

Una vez más, la dicotomía entre la razón y el corazón es el tema por excelencia de Fangoria... “Es una meta que nosotros, como seres humanos, queremos conseguir. Tener mucha cabeza. Eso y el 'nunca cambiaré' son nuestras constantes. No voy a cambiar, pero manteniendo la cabeza tranquila”, constata Nacho.

Sorpresas y estilos

Geometría polisentimental, elegido por ser uno de los cortes más representativos de lo que el público asimila con Fangoria, lleva el sello de Guille Milkyway, encargado de la producción de la primera mitad del disco, mientras que la segunda corresponde a Jon Klein, miembro de la mítica banda de rock gótico Specimen.

Con ambos trabajaron en Cuatricomía (2013), su anterior trabajo, pero esta vez les propusieron variar la premisa de partida: "Que Milkyway fuese menos Milkyway y que Klein hiciese canciones de disco music y más pop". La parte musical del nuevo álbum ha sido grabado entre los Milky Way Studios (San Cugat del Vallés) y Ground Control Studios (Londres), mientras que las voces se registraron en los Studios 54 de Madrid.

En cuanto a la composición, el dúo ha contado con la colaboración de Guille Milkyway, Mauro Canut, Jaume García Ferrer, Ale Sergi y Jon Klein. “El punto de partida para ambos era hacer canciones para que los robots pudieran bailarlas. Luego cada uno se las llevó a su terreno y eso nos satisface mucho a Nacho y a mí, porque refleja muy bien lo que somos”, afirma Alaska.

Frente a los sabores conocidos del citado primer sencillo, Canciones para robots románticos sorprende más estilísticamente con el tema que lo abre, Disco Sally, dedicado a Sally Lippman, la octogenaria “reina de las discotecas”, famosa por sus fiestas en el Studio 54 y por fallecer, presuntamente, en la pista de baile.

“Ha marcado el lenguaje en el mundo gay, porque una 'Disco Sally' es esa persona que se niega a envejecer”, explica Alaska, que no le ve problemas al paso del tiempo, más allá de que “la máquina se va estropeando”, y que opina que a ellos el cuerpo se les ha adaptado a lo que de verdad son mentalmente y de carácter.

La nostalgia es una droga se titula otra de las canciones del nuevo disco, Pero, ¿son nostálgicos Fangoria? “No, ni como artistas ni como personas –afirmas Alaska con rotundidad–. Y si lo fuésemos mínimamente, sería de cosas que no hemos llegado a vivir. Lo que no comprendemos es que la gente se quede en algún momento determinado de su vida. Se ha ido creando una industria de la nostalgia. Te venden los viejos discos, te hacen el pastelito de cuando eras pequeñito con el mismo envoltorio...”. Asiente Canut al discurso de su compañera, al tiempo que matiza: “a mí, por ejemplo, me gusta mucho el reggae, y no entiendo cómo hay gente a la que también le guste y solo le interese Bob Marley. Por no hablar de los aniversarios de los discos: de los Beatles, de Elvis, del punk... ¡Al Primavera Sound va Brian Wilson a tocar Pet Sounds! Alguien que sigue sacando discos nuevos se ve obligado a volver a tocar lo que hizo hace medio siglo...”

Porque, en lo que ambos coinciden es en que “estamos más que cómodos en esta ‘cincuentitud’ que llevamos encima y con la época de nuestra vida que estamos viviendo”, afirma la polifacética artista mexicana, a lo que Canut, que relee estos días al ensayista Antonio Escohotado (uno de sus mayores referentes, apuntan), añade que nunca fueron "muy defensores de la juventud" per se. “En realidad, somos dos yayas haciendo música y subidas a un escenario”. La afirmación la hace Nacho y la ratifica Alaska.

Una de las cosas que llama la atención en el disco es el poso 'dinarama' o 'berlanguiano' (por Carlos Berlanga) de canciones como Geometría polisentimental. “No podemos decir a Guille que le rechazamos una canción porque se parece a Cómo pudiste hacerme esto a mí, porque él no tiene la culpa de haber tenido 12 años cuando estábamos haciendo aquello”, dice Nacho sobre el productor. Y aunque no les guste volver sobre sus pasos, Alaska admite:”Me gusta pensar que hay personas en este mundo, como Guille, a los que de verdad les ha influido Carlos. Y no tanta palabrería”.

‘Retrofuturismo’ al estilo Connecticut

Otro de sus referentes añejos están en las fuentes de inspiración de la portada y del arte del disco que, nuevamente, vuelve a corresponder a Juan Gatti, quien ensalza la sobriedad de la arquitectura doméstica de Mies Van Der Rohe, en contraste con un follaje otoñal “muy de Connecticut y muy inquietente, ¿verdad?”.

“Es el año 1964, lo tengo clarísimo”, afirma Alaska ante las imágenes para las que se caracterizaron con la vista puesta en la película The Stepford Wives (1975), sobre un pueblo aparentemente idílico, forjado por amas de casa perfectas que, en realidad, hace tiempo que fueron sustituidas por robots...

¿Quien dijo románticos?

‘Canciones de amor para robots’ / Fangoria.

El duodécimo álbum de su carrera abunda en los temas característicos del dúo –la inteligencia artificial, el inexorable paso del tiempo, las maneras de combatir el desengaño sentimental–, con 12 canciones producidas por Guille Milkyway (La Casa Azul) y Jon Klein, que ya trabajaron con ellos 
en el previo Cuatricomía (2013).
‘Canciones de amor para robots’ / Fangoria. El duodécimo álbum de su carrera abunda en los temas característicos del dúo –la inteligencia artificial, el inexorable paso del tiempo, las maneras de combatir el desengaño sentimental–, con 12 canciones producidas por Guille Milkyway (La Casa Azul) y Jon Klein, que ya trabajaron con ellos en el previo Cuatricomía (2013).
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+

0 comentarios