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Especial Alcántara y Montesa

Tradición y modernidad
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Tradición y modernidad

lunes 11 de abril de 2016, 12:51h
En Alcántara y Montesa conviven comercios de toda la vida con la oferta más vanguardista. Las calles de Alcántara y Montesa viven en una perfecta simbiosis de tradición y modernidad, en la que conviven comercios centenarios, vanguardistas ofertas, edificios de principios de siglo y construcciones del XXI.
Esta relación se estrecha por la existencia de varios pasajes –aunque el plano los reconozca como calles, no pasan de tres portales– que mantienen Alcántara y Montesa conectadas de principio a fin: las callecitas de Agustín de Aragón, pasaje de Montesa o Naciones, entre su arranque en la céntrica calle de Goya y su final en Francisco Silvela.

En lo comercial, ambas vías comparten la existencia de pequeñas tabernas y bares de toda la vida, con el mostrador de aluminio donde se toman el aperitivo los vecinos de toda la vida, con ofertas gastronómicas que van desde el pescaíto frito hasta las exóticas especialidades asiáticas, sushi incluido. Algunas terrazas, estratégicamente ubicadas en los cruces y cobijadas por el arbolado que refresca la calle, o en el ensanche que se produce en los bulevares de Juan Bravo u Ortega y Gasset, atraen a un público más joven y adicto al terraceo.

Por lo demás, no hace ni falta salir del entorno para hacer la compra –además de supermercados hay multitud de tiendecillas de ultramarinos, fruterías y demás oferta para cubrir la necesidad del día a día.

Y tampoco hay que irse más lejos si se busca moda, un centro de estética o dentista, hay anticuarios y una galería de arte, algo consustancial al barrio de Salamanca.

No podía faltar un hotel –el Zenit Abeba en el último tramo de Alcántara– e incluso una guardería, aunque la población de la zona ande un poco envejecida, también hay familias jóvenes con niños.

Curiosidades
En la calle de Alcántara hay tres establecimientos en pocas manzanas especializados en aficiones como el modelismo, los juguetes antiguos o los trenes, un auténtico lujo para los fans del sector, que desde 1957 saben que pueden encontrar aquí cualquier tesoro digno de coleccionistas.

También quedan restos de otros tiempos como el local cerrado de un antiguo Guarnicionero, oficio casi desaparecido, y en el número 48 de la calle de Alcántara encontramos la sede de la Federación Española de Billar, que además de ofrecer actividades a sus asociados tiene sus propias mesas para practicar.

Montesa y Alcántara son, en definitiva, un reflejo del sabor peculiar del barrio de Salamanca.

De compras, de paseo o a trabajar en bici

En la calle de Alcántara, casi esquina con Hermosilla, encontramos una de las estaciones de alquiler del servicio municipal BiciMad. Para ser usuario de estas bicis con motor eléctrico hay que tener tarjeta de socio –se puede tramitar en la misma estación– anual o por periodos de uno a cinco días, y abonar el tiempo de uso, desde 50 cts media hora.
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