local.cibeles.net

Murgui ofrece negociar el equipamiento, pero no las viviendas ni la parcela

Las posturas frente al ARTEfacto siguen inamovibles

Nacho Murgui, Yolanda Rodríguez y Marta Gómez, en la presentación
Ampliar
Nacho Murgui, Yolanda Rodríguez y Marta Gómez, en la presentación
Por Carmen Delgado
x
cdelgadogacetaslocalescom/8/8/23
viernes 10 de febrero de 2017, 12:00h
Este jueves, la Asociación de Vecinos de Valdebebas mantuvo una reunión con el delegado de Coordinación Territorial, Nacho Murgui, para tratar el polémico ARTEfacto de Hortaleza, que había sido presentado a los medios de comunicación el martes, junto con sus hermanos de San Blas y Carabanchel. Las posturas siguen enfrentadas, ya que como informa la asociación en su perfil social, el Ayuntamiento sólo ofrece posibilidad de modificar la parte dotacional del proyecto -el centro cívico–, pero no las viviendas sociales ni su emplazamiento. Murgui se comprometió a facilitar toda la información de que se dispone a la entidad vecinal.
ARTEfacto de Valdebebas
ARTEfacto de Valdebebas

El proyecto ha desatado una auténtica tormenta en las redes sociales, que no tiene aspecto de amainar: el próximo Pleno del distrito de Hortaleza promete resultar movido, ya que los vecinos iban a solicitar intervenir, y probablemente los grupos políticos también presentarán sus proposiciones al respecto.

A principios de semana, en la sala de prensa del Palacio de Cibeles, Murgui se encargó, en compañía de las concejalas de los distritos agraciados con esta “propuesta innovadora ”de explicar la “idea marco” de los ARTEfactos, que están en “fase de anteproyecto para ser sometidos a consideración pública”, recalcó en varias ocasiones.
La idea es conjugar la oferta de vivienda pública -en Madrid hay 14.000 personas en lista de espera, recordó- con equipamientos que tengan “zonas comunes para los residentes y espacios para los vecinos”. De paso, se implementan construcciones ecológicas y sostenibles.

En San Blas, donde su concejala, Marta Gómez, afirmó que es un proyecto "muy ilusionante" pactado con los vecinos en sus espacios paticipativos, el ARTEfacto contempla 38 viviendas para personas con discapacidad, y se basa en un entorno "saludable" de movilidad en bici y reciclado. En Carabanchel, son 18 los pisos dirigidos a mujeres mayores solas, madres solteras, víctimas de violencia machista, etc.


El ARTEfacto de Hortaleza tendría lavandería y comedor para uso de los inquilinos, principalmente jóvenes y familias monoparentales, y un auditorio “con capacidad para 100 personas”, avanzó la concejala presidenta de Hortaleza, Yolanda Rodríguez, para uso de los vecinos del barrio.

Según los plazos aportados, este equipamiento mixto se construiría en 2017-18, estaría acabado en 2019, pero las viviendas no se adjudicarían, tras decidir el tipo y condiciones de los adjudicatarios, hasta 2020.

Sumar presupuesto
Murgui reconoció que el ARTEfacto “no resuelve todas las necesidades del distrito, pero sí las más urgentes”, y destacó que no hace más que sumar presupuesto para equipamientos, no restarlo, ya que esto se financia con el Fondo de Reequilibrio Territorial. La escuela infantil o las pistas deportivas, ya previstas en el presupuesto municipal de 2017 recién aprobado, van con cargo a otras partidas.


Pero lo que parece claro es que la crítica vecinal de que se utilice una parcela residencial libre para equipamientos en lugar de venderla y sacar beneficio -los vecinos hablan de un valor de 40 millones, pero fuentes municipales dicen que no sobrepasa los 16– topa con principios políticos inamovibles. El Ayuntamiento prefiere ser promotor y construir vivienda social antes que vender.


En este punto coincide el PSOE con los planteamientos de Ahora Madrid: el concejal Ramón Silva señalaba a este periódico que “siempre defenderemos la construcción de vivienda social” y la “no especulación del suelo, que era la política del PP para hacer caja y nunca compartimos”. Recordó Silva que “no es nuevo que cuando se construye en un barrio residencial haya contestación: con todo el respeto, pero no lo compartimos”, y se refirió al tono ofensivo de algunos comentarios en redes sociales.

Comentarios y argumentos que, por cierto, la asociación de vecinos de Valdebebas se ha visto obligada a rechazar: "Apelamos al sentido común y a luchar entre todos por encontrar vías de diálogo y acuerdo", se leía en un post.

"No es lugar ni momento"
La Asociación de Vecinos, por su parte, sigue manteniendo que no ha sido “informada en tiempo y forma” y que, desde luego, Valdebebas “no es lugar ni momento para hacer vivienda social, porque se coloca en desprotección a gente en riesgo de vulnerabilidad”. Se refiere Liliana Ávalos, presidenta de la asociación, a que Valdebebas no tiene, a día de hoy, ni colegios, ni centros de salud, ni siquiera supermercados ni autobuses suficientes para ser utilizados por esas personas con dificultades económicas a las que irían destinados los 31 pisos. “Valdebebas no rechaza la vivienda social, queremos gestión racional y optimizar recursos, hay buena intención pero falla el análisis de los recursos”.


De momento, en la web decide.madrid se ha creado una petición bajo el lema #stopARTEfacto que lleva más de 1.900 apoyos, y a los que Ahora Madrid tendrá que dar alguna respuesta. Aunque Murgui aseguró que “se consultará el proyecto con los vecinos”, los puntos básicos del proyecto no son negociables: también reconoció el edil que no se puede "caer en la parálisis por el análisis".

Ciudadanos y populares

La portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís, estuvo también esta semana en Valdebebas, y se reunió sobre el terreno con vecinos del barrio, además de con la Junta de Compensación del ámbito. Para la edil naranja, el ARTEfacto es "un experimento con personas" en una zona que llamó "estepa madrileña" sin servicios que ofrecerles, y calificó de "gueto vertical".

Mientras, la portavoz del PP, Esperanza Aguirre, volvió a utilizar la palabra "comuna" y anunció que pedirán una comisión de investigación para aclarar cómo se adjudicó el anteproyecto a la consultora GEA21, autora del diseño de La Casa Verde de Valdebebas, en cuyo accionariado denuncian figura una asesora municipal. Tanto la portavoz de Ahora Madrid, Rita Maestre, como el propio Murgui, han desestimado la necesidad de dicha comisión, y alegaron haber cumplido el requisito de solicitar tres ofertas antes de adjudicar este contrato menor de 18.000 euros "a la oferta más barata".

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+

3 comentarios