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Sube la temperatura, también en política

El Pleno de junio duró seis horas.
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El Pleno de junio duró seis horas.
Por Carmen Delgado
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cdelgadogacetaslocalescom/8/8/23
viernes 23 de junio de 2017, 14:03h
El aire acondicionado no impidió que la temperatura del debate se elevara unos cuantos grados en el salón de plenos de la Junta de Hortaleza de junio, que se prolongó durante seis horas, hasta medianoche.

25 puntos en el orden del día y tres peticiones de palabra de vecinos, con nueve proposiciones aprobadas fue el balance de un Pleno que comenzó, una vez más, con un minuto de silencio por la última víctima de la violencia machista, y con el streaming que permitirá la retransmisión en directo de las sesiones en pruebas.
Los populares pidieron el arreglo “urgente” de las aceras de Cuevas de Almanzora. Pese a que Ahora Madrid apuntó que según los vecinos “hay calles que están peor”, se aprobó por mayoría. También se aprobó retirar los escombros que habían quedado tras las obras en el centro de mayores San Benito, mientras Gustavo Galiani pidió un estudio sobre el estado del arbolado en el barrio de la Piovera, y Jerónimo Escalera solicitó la urbanización de un camino en una zona terriza muy transitado entre las calles Mar de Coral, Mar Menor y Santa Virgilia.
Ahora Madrid señaló que ya está en marcha un estudio de toda la zona, y se está trabajando con Medio Ambiente y Desarrollo Urbano. “Nos gustaría que los vecinos opinen sobre qué tipo de espacios quieren”, avanzó el vocal David Fernández.
Los socialistas también pidieron un informe sobre el estado de conservación y mantenimiento de las instalaciones deportivas básicas y un sistema para geolocalizarlas que fue aprobado, pese a que ya se trató en 2015 y no se ha materializado. El Coordinador del Distrito, Luis Mora, apuntó que pese a no haber un documento “en limpio” los técnicos han hecho el “trabajo de campo” y ya se están haciendo mejoras.

De "Comunistas" y "ocurrencias"
Ciudadanos pidió una actuación urgente en el parque de Doña Guiomar, aprobada con alguna matización, pero el debate empezó a subir de temperatura cuando su portavoz, Juan Escrivá, a cuenta del estado de las aceras de la Piovera, criticó que “la bancada comunista” “derrocha en ocurrencias”, como la “Conferencia por la Paz” o cambiar nombres como el de la calle Estanislao Gómez “por su cerrazón ideológica”. La concejala presidenta, Yolanda Rodríguez, replicó que “aquí no hay ningún comunista” –y rechazó que se use el término como un insulto– y le espetó “Cuando te hayas desahogado, hablemos de los problemas del barrio”.
El socialista Ramón Silva citó a Churchill para responder a C’s que “casi consigue cambiar mi voto favorable por uno en contra”, y recordó que “más allá de que Ahora Madrid tiene la culpa de todo, el distrito tiene carencias por años de recortes”.
El rifirafe continuó a cuenta de los tiempos consumidos en las intervenciones: la concejala acusó a Escrivá de “pedir flexibilidad para ti pero reglamento para los demás”, mientras sus señorías no paraban de interrumpirse y escudarse en las alusiones para volver a intervenir. Así, seis horas.
En el punto 10, nueva discusión sobre la posibilidad de ajardinar la calle Lucio Muñoz que pedía C’s y se aprobó, pese a cierto galimatías legal, y de nuevo pelea ante su propuesta de instalar aparatos de gimnasia para mayores en Canillas y Virgen del Cortijo: el PSOE recordó que ya lo propuso en enero, pero denominándolos “circuitos biosaludables”, y el portavoz socialista les acusó de “rizar el rizo para meter iniciativas a capón”.
En el apartado de Preguntas de control, dos coincidentes del PP y Ciudadanos sobre las actividades musicales del Grupo Talía en el centro cultural Sanchinarro, objeto de polémica por la no renovación del convenio.

Sobre Talía
El portavoz del PP, Óscar Alegre, preguntó por las características de las clases que, a partir de septiembre, impartirá la empresa que tiene adjudicada la gestión del centro cultural por concurso público desde 2010, Tritoma, y que Yolanda Rodríguez defendió ya que es objeto del pliego de condiciones, y era la única solución legal ofrecida por los Servicios Jurídicos municipales. De hecho, como reconocía el socialista Ramón Silva a Gaceta Local, “lo contrario sería prevaricación”. En resumidas cuentas, Rodríguez afirmó que las clases seguirán igual que hasta ahora, con los mismos grupos, instrumentos y características, aunque dijo desconocer si se mantendrán cuestiones como los coordinadores musicales o el préstamo de instrumentos musicales.
David Rodríguez, de Ciudadanos, elevó el tono para asegurar que las clases de Grupo Talía no costaban un euro, y “Tritoma cobra un canon de 53.000 euros anuales, que lo sepa la gente, a discreción de la concejala”, lo que obligó a Rodríguez a desmentirle: recordó que se trata de un contrato adjudicado por el PP en 2010 y “la prórroga se firmó en marzo de 2015, yo no era concejala”. Ese canon, según el convenio, cubre la prestación de los servicios (personal y material para cursos y actividades) y el mantenimiento y gastos del centro.
De hecho la edil de Ahora Madrid, en respuesta a qué ocurrirá con la otra escuela que gestiona esta fundación sin ánimo de lucro en un edificio municipal en Ciudad Lineal –distrito que también preside Rodríguez– recalcó que “mi intención desde el primer día es que en el Joaquín Turina haya una Escuela Municipal de Música”.
Silvia Sanz, directora de Grupo Concertante Talía, pidió la palabra al finalizar la sesión para defender su proyecto educativo: “Ofrecemos educación musical, no clases de música”, destacó, al tiempo que pedía alternativas de ensayo para las orquestas y el coro. También negó que se le haya ofrecido empleo a sus 30 profesores, “sólo entrar en la bolsa de trabajo de Tritoma”. Sanz lamentó que no se hayan buscado soluciones, y recordó que “hemos dado mucho al distrito para que nos den este trato”.

Tritoma
Gaceta Local habló con el director del centro cultural Sanchinarro, Óscar Poza, de Tritoma, que expresó su malestar por las acusaciones de Grupo Concertante Talía en los comunicados publicados desde que saltó la polémica, y afirmó que “habíamos tenido una convivencia cordial hasta ahora”. Pozas recordó que Tritoma impartió clases de música en 2011 y 2012, “hasta que Elena Sánchez Gallar nos dijo que nos dedicáramos a otras actividades y cediéramos espacios cerrados a Grupo Talía”.
En principio, “era temporal mientras no se hiciera la biblioteca, pero nosotros no hemos pedido en ningún momento este cambio”, afirma el responsable del centro, que en los últimos tiempos no sólo ha perdido espacio útil a causa de la biblioteca, también por la instalación de la oficina de Línea Madrid.

Por otra parte, Pozas aseguró que se dará prioridad a los profesores de Talía, “pero primero hay que ver qué grupos salen: a nosotros es algo que nos facilita el trabajo”. En cuanto a los precios y beneficios que obtiene o deja de obtener la empresa Tritoma y Grupo Concertante Talía, "nosotros cobramos los precios públicos tal como dice la ordenanza, con su IVA del 21%: eso una entidad sin ánimo de lucro no lo paga", afirma Pozas, que además lamenta que la fundación "no nos ha facilitado ningún dato de los alumnos, de hecho ellos están ofreciendoles plazas para el Joaquín Turina".

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